Estaba pensando mientras me peleaba con mi pinkito (pórtatil rosa fursia que es la mar de rebonito y que me trae por la calle de la amargura) que esta envirusdado desde hace dos meses yyyy en espera de un formateo urgente que por supuesto nunca se encuentra el momento de hacerle, que iba a escribir sobre la semanita que nos hemos pasado en la surrealista a la vez que emparanoyante Marina D'or, pero luego pensé que sería como cuando te invitan a ver las fotos del viaje de otro, un autentico coñazo porque sea como sea no podre plasmar en su totalidad y conjunto ese aire absolutamente único e irreal de la renombrada cuidad de vacaciones... Después, pensé escribir sobre la vuelta al cole pero es que la cosa iba a quedar tela de corta ya queee no tuvimos ninguno de los tópicos típicos dramas postvacacionales, Bebé se ha despertado sin problemas toda contenta como siempre, ha desayunado, se ha vestido, se ha colgado la mochila al hombro,...