Eramos pocos y... llegó el otorrino
Pues eso, que no tenía yo suficiente con tener un alien creciendo en mi tiroides (en realidad ya no tengo el lóbulo derecho de la tiroides, el alien se lo ha comido), tampoco bastaba con que los antitiroideos que me tomo desde mediados de agosto esten haciendo estragos con mis riñores, que los mismos antitiroideos hayan acabado totalmente con mi apetito (uno de sus muchisimos efectos secundarios es la anorexia), que este perdiendo peso de forma alarmante, que haya perdido la esencia de mi ser entre un torbellino de hormonas revolucionadas y que me invada una constante tristeza.... Pues como eso no era suficiente hoy el otorrino me ha expuesto a las claras en que consiste la operación, y sobretodo me ha dejado muy clarito que "podría pasarme en el mejor y en peor de los casos", de lo que me pasaría en el peor de los casos, prefiero no hablar ni acordarme siquiera, me acogeré con ganas a la tabla de salvación que el mismo otorrino me ha lanzado al ver mi autentica cara de páni...