sábado, 26 de julio de 2014

26 de Julio



Desde hace unos días estaba pensando que iba a escribir una carta para hoy. Una carta en la que contara como estoy, como va mi vida, como de duro y satisfactorio ha sido este año, como de orgullosa estoy de Bebe, de Ojos Negros, de mi y de mi vida. Una carta que fuera a la vez regalo y despedida, algo que simbolizara el cierre de un ciclo y sobretodo el desprendimiento de un lastre que he llevado arrastrando durante demasiado tiempo.

Y es que si hay un día en el año que me da así como medio angustia y repelusilla es el 26 de julio. Llevo días preparándome mentalmente para la gran batalla, ese conato de guerra civil en mi mente, esa lucha entre la hija herida y la madre digna que desde hace 6 años toma forma un día que para la mayoría de los mortales pasa sin pena ni gloria.

Esta mañana, absolutamente preparada para el alubión de sentimientos encontrados que sólo me permito sentir una vez al año... yyyyy no han llegado y casi podría decir que podía sentirme decepcionada, ¿donde esta el dolor? ¿donde la culpa? ¿donde el anhelo? ¿la necesidad? ¿la perdida? Pues he me aquí que a estas horas, aun sigo esperando sentir algo.

Hoy 26 de julio de 2014 puedo decir que por fin acepté que como todo en la vida... lo que viene, se va, lo que empieza, se acaba y lo malo, termina yyyy que el contrario del amor no es el odio si no la indiferencia.

Así pues libre de polvo y paja, sin amores, ni rencores puedo desearte de todo corazón Feliz Cumpleaños, papa! 

No hay comentarios:

Publicar un comentario