martes, 12 de abril de 2011

Un buen chico. Desempolvando recuerdos (2ª parte)

Conocí a P cuando estaba en COU, tenia 17 años,  y el 22, como es habitual le conocí una noche de juerga, la verdad es que no sé bien como sucedió, estabamos en el lugar donde se hacía botellón, y de repente estaba hablando con él y con su grupo de amigos que nada tenían que ver con mis amigos, no eran ni mejores ni peores, sólo distintos.

En aquel momento en mi casa reinaba el caos, y yo ya era una experta odiamundosuperborde, todo y todos a excepción de unos pocos amigos, que realmente no entendia bien como me soportaban, me la sudaba, todo me aburria, y uno de mis unicos objetivos en la vida era llegar a casa lo más tarde posible, y librar la batalla contra mi padre que sin duda tocaría al llegar a casa. 

En ese momento, en esa noche, sin saber porque, me encontré hablando con P y sintiendo que estaba agusto con él, que no tenía que demostrarle que era mejor persona de lo que era en realidad, porque a él simplemente no le importaba que yo fuera borde, ni mis comentarios sarcásticos, él simplemente me escuchaba y parecía entender mi humor, en esa noche me sentí cómoda con alguien al que realmente no conocia, pero que me hacía sentir como si hubiera estado en mi vida, siempre.

Aquela noche se me pasó volando, y por una vez no estuve pendiente del reloj, para no llegar a casa antes del toque de queda, nos besamos, no intentó meterme mano y aunque no me temblaron las piernas, por primera vez en mi adolescencia sentí tranquilidad y quedamos para tomar un café al día siguiente...

Habia encontrado a un buen chico, pero llegue a casa cerca de las 6 de la mañana y mis padres estaban en la calle, a punto de llamar a la policia, mi padre en aquel momento se montaba en el coche para ir al centro a buscarme, así que me llevé una bronca impresionante ademas de amenazas varias, y mi padre
cometio un error de calculo y dijo: Si por lo menos tuvieras novio yo sabría que alguien esta cuidandote y no me preocupearia de que te pasara nada, algo que me abrio las puertas de la libertad, jejeje y yo no dudé en utilizar y le dije: Pues ya no tienes que preocuparte porque ahora tengo novio. 

Asi en aquel momento, y sin pensarlo dos veces, decidí que mi segundo novio seria P, un buen chico con el que me sentia agusto, con el que podia ser yo misma, él sería mi carta de libertad.

Así pasaron los meses yo estaba mas que ocupada sacandome el COU y preparandome para la  selectividad, y aunque nos veiamos poco P siempre estaba ahi, me llamaba todos los días, se preocupaba por mis cosas, nos veiamos los fines de semana, ibamos a cenar, saliamos de marcha, me mimaba, me adoraba, y a su lado me sentia una diosa, nunca intentó ir más allá de donde yo estuviera preparada o dispuesta a ir, hasta que un dia decidi que ya era hora de perder la virginidad, y claro quien mejor que P un buen chico que me adoraba, y con quien yo me sentia totalmente agusto para ello asi que una tarde en casa de sus padres en la habitación que compartia con su hermano, perdí mi virginidad, y dijo algo que me horrorizó: Estoy enamorado de ti, te quiero y decidí que nunca más podría dejar que P me volviera a tocar. 

Coincidiendo con que quedaba poco para la selectividad y tenia que prepararme, deje de verle unos dias no contesté a sus llamadas, y al final me sentí tan mal, que quedé con él y le dije que lo sentia pero que lo dejaba y en ese momento vi como a un buen chico se le partia el corazón.

Sintiendome la peor persona del mundo y odiandome a mi misma tanto o mas de lo que odiaba al mundo, me fui a casa y lloré, lloré durante días por que había aprendido tres lecciones que jamás debería olvidar, pero que por desgracia para los buenos chicos que han pasado por mi vida, he olvidado una y otra vez

Soy una mala chica. 

Los buenos chicos son un bálsamo para mi alma, pero nunca deberían amar a una mala chica, y yo jamás volvería a acercarme a un buen chico, ningun buen chico se merece que le rompa el corazon una mala chica que sólo busca un puerto tranquilo y seguro para lamerse las heridas.

Si necesito lamerme las heridas lo haré sóla, nadie tiene que sufrir por mi.

3 comentarios:

  1. No creo que seas una mala chica, todos hemos hecho daño a una persona importante en nuestra vida alguna vez.

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  2. Kobal: Jajaja te aseguro que A diria que soy una mala pecora, y de vez en cuando tiene razón.
    De todas formas gracias por el voto de confianza

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  3. Uff, cuántos recuerdos!

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